¡Shhhhhh…! Sí, es suceptible. Si le llamas farrapo dilo bajito; no le gusta que le llamen así, porque tiene ínfulas de alfombra. Todavía hay clases, ¿eh?

Ya conocéis los farrapos de toda la vida, que, humildes, discretos y útiles como son (el yerno perfecto, ¿no?), siguen siendo unos superventas de la tienda.

Ah, pues ahora les ha salido un competidor: este nuevo Super Farrapo.

Alfombra Argola – Ampliación

El fabricante los llama Argola, y nosotros los llamamos los farrapos susceptibles. Es que están un poco subiditos. Que si no me pongas en la misma estantería que los otros, que si aquí no me da la luz bien, que si esto, que si lo otro… Todo porque son una evolución del farrapo tradicional, pero más pijitos. Con un trenzado más fino, colores más vistosos, acabado más lustroso, mejor rematados, y una variedad de tamaños impresionante.

Alfombra Argola – algunos colores

Total, que se creen alfombras. Y tú también lo creerás.

En tamaños pequeños los hay de 60×110 y 70×140. Pero, ¡albricias, a todas las que nos pedís pasilleras!: también las hay. De 65 de ancho y largos de dos, dos y medio y tres metros.

Detalle de textura – alfombra Argola

Y del precio no os hablo porque me da la risa y me lío con las teclas.

Claro. Por eso no hay quien las aguante. De sus hermanas mayores, todavía más aristócratas, hablaremos en otro post. Al loro.