Algunos habíais protestado por que no habláramos en el blog de uno de nuestros productos superventas: los Puffs. O pufs, puffes, pufeses, pufos… no; pufos no.

Puffs

Pues para eso, y como estaría muy feo que fuéramos nosotros mismos los que cantáramos las virtudes sin igual del producto, nos lanzamos a buscar personas imparciales dispuestas a probarlos y dar su opinión.

Y no encontramos a nadie, así que enseguida reclutamos otros voluntarios que acudieron entusiasmados a la tarea (qué remedio les quedaba; quien manda, manda): nuestros peluches, gentilmente cedidos por 100X100.

Equipo de peluches protagonista de la prueba

Ahí los tenemos, posando antes de la prueba. De izquierda a derecha, el Sr. Perro, el Sr. Bicho Morado, el Sr. Osito Azul, el Sr. Pato con Gorra, la Sra. Vaca y abajo el Sr. Cocodrilo. Lamentamos no haber mantenido la paridad de género, pero la plantilla es la que hay.

Tras conversar animadamente durante un rato, nuestros enérgicos probadores pasaron enseguida a la acción.

Empezaron por los Puffs más pequeñitos: los redondos de pastilla, también llamados reposapiés.

El Sr. Osito Azul y el Sr. Perro intercambian impresiones sobre el Puff pastilla.

-¡Guau, groaurr, grrr, uau, guau!! -decía el Sr. Perro, con gran énfasis.
-¡Arrggff, brogffrss, grfoarggssss, blurp! -corroboraba el Sr. Osito Azul, muy interesado.

Sr. Osito Azul probando el puff reposapiés

Como es muy difícil seguir la prueba en estas condiciones, debemos reclamar la presencia del traductor simultáneo. Este es el diálogo, de forma que lo podamos entender:

Sr. Perro: -¡qué estupendo puff, pequeño, ligero, manejable, y que puede servir tanto para sentarse como para apoyar los pies!

Sr. Osito Azul: -¡Y qué colores tan bonitos y variados! ¡Qué tacto tan agradable y qué bien quedará en cualquier habitación!

Mmmm… tengo que reconocer que tanta adulación me resultaba sospechosa. Así que requerimos el concurso del Sr. Cocodrilo, que pasaba por allí después de zamparse a un peluche antílope (omitimos las imágenes por ser demasiado escabrosas). Decía el Sr. Cocodrilo:

Puffs pastilla con el Sr. Cocodrilo encima

-” . . . ”

Claro. Vaya contrariedad. Los cocodrilos no hablan. Y más con la tripa llena. Pero, por señas, y haciendo gala de una gran expresividad, nos hizo saber lo siguiente:

-No voy a caer en la simpleza expositiva de mis congéneres de trapo, pero sí que señalaré la gran comodidad del asiento, relleno de bolitas de porexpán. Y también que son fácilmente lavables. ¡Burp! He dicho.

Disculpad el regüeldo, pero así fue como lo expresó, y queremos ser fieles a la realidad. Cómo fue capaz de describirnos “porexpán”por señas, eso… tiene mérito. Un día os contamos cómo lo hizo.

Columna de puffs

Esta es la primera entrega. Dejemos descansar a nuestros héroes. En próximas entradas seguiremos contándoos sus impresiones sobre los Puffs banco, Puffs cuadrados, Puffs de pera y Puffs de respaldo.

Aunque no lo han expresado nuestros probadores, os decimos nosotros que la medida del puff pastilla (o reposapiés, también le dicen) es de unos 40cm aprox. de diámetro, y una altura de unos 20.