Los compositores clásicos hacían sinfonías en Do menor, en Fa sostenido mayor (ya son ganas) e incluso en Sí bemol menor, que también son ganas, que a ver qué necesidad hay de echarle tantos bemoles a la cosa.

También las hacían para cuarteto de viento, para piano y orquesta  y para cavicémbalo bien temperado (¿cómo rayos se temperará un clavicémbalo?).

Y además les ponían nombres bien rimbombantes: Heroica, Júpiter, Patética, Pastoral, Fantástica, Novena (esta sería para tocar en la novena de la parroquia, supongo).

Así que nosotros no íbamos a ser menos al presentaros este juego de baño que es uno de los clásicos de las tiendas y favorito de nuestros clientes.

Si los maestros hacían sinfonías en Do mayor, nosotros las hacemos en Color mayor, con esta gama de colores arco iris que no te va a dejar sin posibilidad de combinar sea cual sea el color de tu baño.

Lo de Sinfonía Acrílica es porque nos parecía mejor nombre que Patética, y porque acrílico es el material de que están hechas estas piezas. Es bonito, resistente, duradero y de alta calidad.

Y no son para flauta, concertino y oboe, sino para baño, claro está. Para hacer de vuestro baño un lugar acogedor y multicolor.

Lo de Opus 131, si te digo la verdad, lo hemos puesto porque sí. Pero mola, ¿eh?