-Mmm… ¿qué le compro? ¿Unos búhos? ¿No se lo tomará como algo personal? ¿Y estos elefantes tan monos? ¡Ay, que a lo mejor se lo toma también como algo personal! Como tiene esos kilitos de más… Mira: hay también esta otra bandejita de elefantes, con esos huevos tan bonitos… ¿pero no va a ver como una indirecta eso de los huevos bonitos?. Nada, me quedo con estas cajas de té. Claro que no sé si le gusta el té, pero son tan bonitas… Huy qué lío. Y fíjate que bandeja esmaltada tan bonita. Y esos topes de puerta, tan monos… Vaya ¿Y ahora qué hago?

Nos vais a perdonar, pero hemos utilizado nuestros superpoderes mentales y nuestro Super Sincrotón Iónico de Lectura de Pensamiento marca Acme (SSILP, para abreviar), y nos hemos puesto dentro de la cabeza de uno de nuestros clientes.

Sí. Ya sabemos que regalar es muy difícil. Tanto como hacer el pino dentro de un 600 mientras se lee un libro de Schopenhauer. Pero para eso estamos nosotros, para daros ideas. ¿Una figura de elefantes? ¿Una bandeja con huevos tallados? ¿Una caja de té? ¿Un buen par de búhos? ¿Una bandeja lacada? ¿Unos topes para puertas?

Quien no regala es porque no quiere. Seguiremos informando. Mientras os quedáis con una galería.