Hoy, en nuestro empeño porque no os quedéis sin ideas para regalar, hemos venido en coche. Yo me he elegido este taxi que veis arriba, pero ni os cuento lo que me han cobrado sólo de bajada de bandera; más me habría valido coger la Vespa, o directamente venir en coche de policía, cómodamente esposado en el asiento trasero.

Pero como no sólamente de motor vive el regalo, os dejamos con más ideas: la hucha cassette, la hucha-cerdito-cuentamonedas, la petaca que casi no te abultará en el bolsillo, cajas-libro-Porsche, figuras africanas…

Seguiremos dando caña.