Sí, amigas. Ahí lo tenéis. Tan inocente como es, el visillo se ha convertido en algo más que una tela: es una herramienta de trabajo.

¿Cómo es posible? Pues a ver: ¿qué haría La Vieja’l Visillo sin él? El visillo le da cobijo, la arropa, la ampara, la disimula y le permite hacer bien su trabajo: despellejar a todo el mundo. Y para eso hay que valer. (Para despellejar, digo).

En fin: el hecho, amigas, es que el visillo es tendencia. Como en latiendawapa os vamos a hablar estos días de cortinas, empezamos por estos visillos, sencillos pero delicados, con los que dotar a nuestros salones y habitaciones de un toque sutil pero espectacular.

Los tenéis en estas telas crudas con bordados y encajes, o en colores variados con transparencias sutiles. Y por supuesto en varias telas distintas: organzas, algodones… telas preciosas para compartir con unos bonitos cortinones a los extremos. De estos os hablaremos en próximas entregas.

Y por último: ¿dónde creéis que compra La Vieja’l Visillo sus visillos? ¿En latiendawapa? No, hijas, no, con lo roñosa que es, que no se gasta un euro ni rozándolo contra una piedra. En fin: ella se lo pierde.

Pero tú sí que puedes: mira a ver qué encuentras en la tienda online.