Ayer entró una clienta en las tiendas y tuvimos la siguiente conversación:

Clienta: Hola, ¿tenéis cojines para un sofá?
Yo: ¡Hola! Sí, por supuesto.
C: Pero seguro que no los tenéis como yo quiero. Yo los quiero sin bordados y sin dibujos impresos pero con algún dibujo que haga la misma tela.
Y: Sí, sí, creo que tenemos lo que Vd. quiere.
C: Ya, pero yo los quiero de 45×45.
Y: Sí, sí, los tenemos.
C: Ya, pero yo los quiero en un tono chocolate muy particular difícil de encontrar.
Y: Sí, sí, los tenemos, deje que le enseñe.
C: Ya pero los quiero con cremallera.

A estas alturas de la conversación me imagino que ya sabéis lo que le contesté: “sí, sí, por supuesto que los tenemos, deje que le muestre”.

Y la buena mujer me contestó, con el aire de fatalismo de quien está convencido de la respuesta antes de hacer la pregunta: “seguro que no son lo que yo quiero porque no los encuentro en ningún sitio”.

Para abreviar y no cansaros, diez minutos después conseguí sacarle de su estado de escepticismo y enseñarle los cojines, que eran exactamente lo que ella buscaba, y por supuesto se compró cuatro. Lo último que dijo al salir de la tienda fue: “¡que sorpresa! Estaba segura de que no los tendríais”.

Y como esto nos pasa con cierta frecuencia, hemos pensado en poneros una muestra de algunos de los cojines difíciles de encontrar y que nosotros tenemos. Que os gusten.

Fotos: Luci