En el post anterior hacíamos un recorrido aleatorio por las tiendas, suponiendo que le vendáramos los ojos a alguien y le quitáramos la venda aleatoriamente, aquí y allá. Le hemos cogido gusto al truquillo, y continuamos con el juego.

Lo primero que vería esta vez es una cafetera estampada, muy indicada para tener de qué hablar si el café te ha salido muy cargado y no hay quien se lo beba.

Para las fanáticas de los gatos y de la limpieza, o de una de las dos cosas, tendríamos esta escoba de gatos con la que darle escobazos al gato del vecino cuando venga rondando a dar la lata.

Y hablando de latas, aquí tenemos una con botones está que ni pintada como costurero, y allí otra con forma de lavadora para las pinzas de la ropa que está pidiendo a gritos que la lleves a tu pilón. ¡No más cestas de plástico!

Y aquí un mueble para zapatos, para guardarlos todos, todos, todos. ¿Todos? Toooodos. Ya ves lo bonito y grande que es. Aquí lo teníamos con unos puzzles, pero es que los zapatos los teníamos puestos.

Y allá una cajonera para organizar los juguetes de los niños (sí, ya sabes, esa eterna lucha), con unos dibujos que seguro que les encantarán, y aquí un carrito de la compra en tonos verdes, y más allá (que no en el más allá) una cesta-mueble metálica donde ponerlo todo en la cocina… y… y… bueno. Ya está bien por hoy.

Otro día más… os dejamos con la galería.