-Cariño, ¿qué es el glamour?
-¿Qué es el glamour? ¡Qué es el glamour, me preguntas, mientras clavas en mi pupila tu pupila azul! ¿Qué es el glamour? ¿Y tú me lo preguntas…? El glamour es… el glamour… el glamour… es… esto… va, que ya te lo digo, espera, que ya me sale… eh…
-¡Vaya un romántico estás hecho! Tenías que haber dicho que el glamour era yo. Pues ahora te va a preparar ese estofado con chorizito que tanto te gusta tu santa madre, que para eso está.
-¡No! ¡Eso nunca! Con lo que a mí me gusta esa salsita picante que le pones al guiso… Mujer, no te pongas así, que enseguida te contesto: el glamour… a ver. El glamour es que nunca te pique nada, porque dónde se ha visto rascarse a Lauren Bacall, por ejemplo… El glamour es que nunca te lleve la grúa el Mercedes y que nunca llueva cuando sales de Cartier llena de bolsas, porque te mojarías el peinado y se estropearía el efecto… Pero si quieres saber de verdad lo que es el glamour, hija mía, el glamour son estos portafotos de latiendawapa, tan elegantes, con esos acabados lustrosos, con esos brillos seductores, con esas formas voluptuosas…
-¡Ay, cómo me pones! Es que es oir voluptuoso y me vengo arriba… anda, dilo otra vez…
-¡Voluptuoso!… ¡voluptuoso!
-¡Ah…! Cómo me gusta… ¿Sabes que me he pensado mejor lo del choricito?
-Me parece muy bien, churri, pero eso será después de…

Y aquí cortamos, porque este no es un blog para mayores, no sea que nos censuren. Pero como ya habéis oído, si queréis saber lo que es el glamour, poned una foto vuestra en cualquiera de estos portafotos y veréis. Los tenéis cuadrados de mica, con espacio para dos fotos, y para una foto llenos de voluptuosas ondas en dos colores: blanco y plata vieja. Pero todos con glamour de serie. Garantizado.