Vamos a ir engordando poco a poco el catálogo de nuestra tienda online, y hoy le toca el turno de ponerse a la venta cibernéticamente a una Señora Alfombra: la alfombra Spaghetti.

Ya. Ya sé que estáis pensando en salsa de tomate, servilleta anudada al cuello, quesorallado y pequeño restaurante lleno de mafiosos gordos, pero no. Aunque, ahora que lo pienso… ¿no tenía Toni Soprano una alfombra parecida en su casa? A lo mejor de ahí le viene el nombre.

El caso es que esta alfombra, más que transportarnos a escenarios de comida rápida italiana nos lleva a risueños campos de trigo.

A ver: ¿no habéis visto nunca esos anuncios de champú en los que una sílfide rubia y delgada acaricia con embeleso (qué rayos querrá decir embeleso) un hermoso campo de trigo al atardecer, mientras los dorados rayos del sol tiñen de reflejos áureos el aire, el campo, la melena de la sílfide y hasta nuestro estado de ánimo, hasta el punto que incluso un calvo, derramando una lágrima, diría “¡yo quiero ese champú!”…?

Sabéis a lo que me refiero, ¿no? Pues esta alfombra es lo mismo. Un campo de trigo en vuestro salón. En serio. Sin champú ni nada. Sólo la ponéis y automáticamente saldrá el sol del atardecer, pero sin los mosquitos.

Fabricada en la India, tiene una robusta y flexible base de algodón que sirve de soporte a un hilo largo de poliéster generosamente trenzado, con lo que queda una alfombra de gran densidad, con un acogedor efecto shaggy. Viene en cinco colores y varias medidas para elegir.

Sólo en Otracosa… perdón: en Otracosa y en la tienda online.