-¡Esto es la guerra! Digo, la compra. El súper, la pescadería, la frutería, los congelados, y por supuesto, latiendawapa. ¡Necesito un carro!
-Lo que tú necesitas es un carro de combate.
-¡Qué gracioso! necesito un carro de la compra.
-O sea, un carro de la compra y de combate. Para la guerra diaria, el carro de combate… de la compra. Como éste de latiendawapa. Fíjate, qué robusto. Si hasta parece blindado. Fíjate en su bandeja extensible para botellas. Fíjate en sus ruedas todoterreno. Fíjate en su compartimento térmico interior. Fíjate en…
-Vale, vale, que ya me fijo. ¡Mola! Si parece el carrito de Keanu Reeves en Matrix. Con esto voy a ser el terror del supermercado, como decía la canción: “Terror en el hipermercado, Horror en el ultramarinos…”
-Si, ya, hija, si es que tú, cuando te pones a sembrar el pánico… como el otro día con el coche, cuando aparcaste…
-Bueno, ¿quién iba a saber que esas rayas blancas eran un paso de cebra, y que detrás había una bajada en escalera? Y también fue mala suerte que me olvidara de poner el freno de mano. Pero aparte de eso, ¿qué?
-No, hija… aparte de eso, nada…
-Pues nada, lo dicho, que me voy a la guerra, digo a la compra, con mi carro de combate, digo de la compra…

Ya disponible en la tienda online.