Qué poco hablamos de ciertos sitios. Y no porque no pasemos tiempo en ellos, precisamente. Y tampoco porque lo que hagamos en ellos carezca de importancia, porque no me negaréis, que importante, lo que se dice importante, sí que lo es, lo que hacemos allí… nada menos que desprendernos de un poco de nosotros mismos, bien es cierto que de la parte menos querida, la verdad sea dicha.

No sólo eso: además es un lugar muy versátil. En pocos sitios se pueden acometer tantas actividades distintas, especialmente con las tecnologías de hoy en día. Antiguamente te podías llevar el periódico, e incluso hay quien se ponía su estantito con sus revistitas y libros, que ayudaban a pasar el trance. También se podía hacer la manicura, labores de ganchillo, sudokus, y con un poco de infraestructura, hasta encaje de bolillos.

Pero hoy en día, con la PlayStation, las tabletas, los e-readers, los netbooks y portátiles, los smartphones… no me negaréis que las posibilidades de invertir esos ratos en ocio aumentan exponencialmente. Claro que el uso de esas nuevas tecnologías en semejante lugar requiere sus precauciones: no es un lugar muy adecuado para hablar por Skype, por ejemplo.

O, si estás sin darte cuenta en modo videollamada con tu smartphone, corres el riesgo de mantener la siguiente conversación:

-Buenos días, Sr. Director. Es que verá… estoy en el funeral de mi abuela y hoy no puedo ir a trabajar.
-Buen intento, chaval… pero la próxima vez apaga la cámara, por favor.

En fin; ya veis que es un lugar que no debemos descuidar. Y elegir bien la tapa es la mitad del éxito de un cuarto de baño. (Dejar la tapa bajada es la otra mitad). En Otracosa os proponemos tapas de inodoro con cañas de bambú, con orquídeas, con dibujos, lisas… vosotros mismos. Podéis verlas en el departamento de baño de la tienda online.