Pero en segundo lugar, aunque no lo creáis, son espaciales por que nos han llegado a las tiendas en una invasión alienígena. Como os lo contamos.

Los extraterrestres, por extraño que parezca, no venían en naves, sino conduciendo éstos muebles cajoneros de metal y plástico. En serio. Llegaron volando en formación, entraron por la puerta, aparcaron los carritos y salieron a curiosear. Tenían la cabeza grande, el cuerpo pequeño y eran de color lila con pintas amarillas. También tenían luces en las orejas.

Les oímos decir “Pirrtrwwszz… @#çxx?-* Wgiiiifghqq”, que en su idoma significa “mira qué tienda tan bonita” y “&%kkwiiii$… Brrrw##zz?” que significa “¿no os apetecen unas birras después de tanto viaje?

Y allá se fueron al bar de la esquina. Y como ya hace tiempo de esto y no han vuelto, presiento que o bien la han palmado o bien se han quedado a vivir entre nosotros. Sea como sea, como ya no les harán falta los carritos, nos los quedamos para que podáis amueblar vuestras cocinas, baños y terrazas. Y ya veis que variedad. Os cabrá todo, todo y todo. Hasta una galaxia.