El charol mola, y viene para poner orden en tu casa. Así que vete avisando, porque si tus niños o tu pareja no te obececen, pronto van a estar más firmes que un legionario en día de desfile. Así se las gasta el charol.

Esta es una serie de pongotodos y cestas de ordenación, con brillantes y vivos colores y con asa metálica reforzada.

Son tan bonitos que estarás deseando tener un montón de cosas desordenadas para poder meterlas dentro. Incluso no te importará que el niño, jugando, angelito él, te vacíe los armarios y lo tire todo por el suelo, sólo por el placer de guardarlo todo en estas cestas. ¡Venga niños, aprovechar!

Y lo mejor de todo es que no tendrás miedo de que se vean: al contrario, les buscarás un sitio bien visible, para que destaquen. Bueno, de destacar ya se encargan ellos.

Os dejamos con unas imágenes.