Y es que no lo puedo evitar: yo soy así. Me acuesto con todas. Una noche sí, y la otra también. A veces con unas y a veces con otras. Pero nunca fallo. Soy insaciable. ¡Me muero por las sábanas polares!

Detalle de la textura de las sábanas polaresEs que me encanta su tacto suave, dejarme envolver por sus sugerentes caricias y su calorcito mimoso. Y no sigo, porque nos van a declarar el blog no apto para menores, y tampoco es eso. Que estas sábanas térmicas son muy calientes, sí, pero muy recatadas, que conste.

Son la solución perfecta para el frío del invierno, pero te gustarán tanto que las pondrás aunque tengas la calefacción puesta. Vienen en dos grosores: 180 grs/m2, para calorcito normal, y 290 grs/m2 para calor extra, a prueba de pingüinos. Y con infinidad de colores y dibujos. Ahora, quien pasa frío al dormir es porque quiere.

Las tenéis disponibles en la tienda web, en el departamento de ropa de cama. Mientras tanto os dejamos con una galería para que entréis en calor.

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