Y os estaréis preguntando ¿qué es un no-bolso? Mmmm… os podemos contestar como aquél sabio que resumió todo su saber en una sola frase: “¿y a mí qué me dices?” Pero como no somos sabios os vamos a ampliar el concepto, porque, como dijo otro sabio, nuestro paisano Manquiña, “el conceto es el conceto“.

Un no-bolso es una cosa tan rara como un billete de 7 euros; es como la antimateria de un bolso pero con positrones; es como querer rascarse y no llegar; es como el misterio de la transubstanciación aplicado a los complementos. ¿Entendéis? Ah… ¿no? Bueno, la verdad es que nosotros tampoco. Así que lo intentamos otra vez.

Bolsas de tela con estampadoUn no-bolso es un bolso que no es un bolso. Es una bolsa que no es una bolsa, sino que parece un bolso, pero no es un bolso, pero llevas cosas dentro igual y es bonito igual y no es una bolsa aunque lo parezca pero tampoco es un bolso aunque lo parezca. Ahora ha quedado claro, ¿verdad? Es que todo es explicar las cosas…

Ahora en serio (a ver si somos capaces) os presentamos una colección de bolsas para todo uso, que sirven como alternativa al bolso en muchas circunstancias. Son ligeras, lavables, cómodas, bonitas y baratas… pero no son bolsos. De ahí el nombre que le hemos puesto: no-bolsos.

Vienen en infinidad de colores y medidas. Os dejamos con una muestra, pequeña, porque se están acabando. Volveremos con más…