A ver: si a un teléfono le pones una manzana ¿qué ocurre? que se transforma en un iPhone. Si a una tableta le colocas una manzana, automáticamente se convierte en un iPad. Si a un reproductor de música le pones otra manzanita, pasa a ser instantáneamente un iPod.

Y así todo. Bueno, todo, no. Si a tu coche le colocas una manzana pasa a ser una horterada.

Pero a estos botes que os presentamos hoy les hemos colocado no una, sino varias manzanas, y héte aquí que así de repente nos hemos inventado el iBote de cocina. También le puedes llamar iTarro, iRecipiente, o incluso iEnvase con Cierre Hermético y Tapa de Rosca, que al fin y al cabo es lo que es.Bote bajo de cocina

Como te podrás figurar, son iMpresionantes, iNimitables y hasta su acero es iNoxidable. Ya ves que hoy todo viene con i; lo que no tenga i es iDiota.

Como todo lo que tiene una manzana encima, estos botes son fantásticos y hacen muy bien su trabajo, que consiste básicamente en guardar herméticamente cosas dentro, hacer tu cocina más bonita y hacer juego con tus otros iLoquesea.

Lo que no hacen es conectarte a internet, darte la hora o mandar guasáps, pero para eso ya tienes los otros aparatos, en los que, dicho sea de paso, nunca podrás guardar un kilo de garbanzos. Así que estamos empatados.

Vienen en varios tamaños: una manzana, dos manzanas, tres manzanas y cuatro manzanas. Como para montar una sidrería, vamos. Y ya los tenéis disponibles en la tienda.