Todos los niños han jugado alguna vez al juego de Abre la boca y cierra los ojos. Consiste básicamente en que un niño, por lo general el mayor y más sádico, convence al más pequeño e ingenuo para que cierre bien los ojos, abra bien la boca y espere confiado.

La víctima accede pensando que seguramente le meterán un caramelo. ¡Iluso! Lo que ocurre a continuación depende del sadismo del verdugo, pero no es descartable, por ejemplo, que lo que le metan tenga patas y esté vivo, entre otras opciones más caritativas.

Medidor de pastaEn cualquier caso se trata de un juego muy sano porque suele acabar en pelea, lo cual, según dicen en los documentales de osos polares, prepara a los cachorros para la vida adulta (de hecho, algunos le toman tanto gusto que de mayores se siguen peleando).

Pero vamos al grano: si habéis echado un vistazo a nuestro producto de hoy, el libro medidor de porciones de espagueti, habréis entendido por qué nos hemos acordado de este juego. Porque los protagonistas del libro se fían de tí y abren bien la boca y cierran los ojos para que les eches por el gaznate el paquete de espagueti y aciertes con la ración justa.

Simplemente abres el medidor de pasta por la página indicada, dependiendo de cuántas raciones quieras, echas, y ya tienes la cantidad de espagueti exacta para preparar tus buenos platos de pasta, que por cierto, tanto les gusta a los peques.

Y bien que necesitan comer, porque como sabéis, los niños son unas criaturas cuyo metabolismo tiene la asombrosa capacidad de transformar todo lo que comen en jaleo. Especialmente después de jugar a Abre la boca y cierra los ojos.

Ya lo tenéis en la tienda online.