El aburrimiento es muy malo, y no sólo para las personas, sino también para la fruta. Ya me lo decía mi abuela: “¿has visto alguna manzana aburrida? No, ¿verdad? Pues yo tampoco.”

Nunca supe qué quería decir mi abuela con eso, pero siempre me pareció un pensamiento muy sabio. El caso es que las frutas necesitan experiencias, vértigo y adrenalina.

De hecho, cuando las encierran como las piñas en lata, empiezan a llorar, por eso al abrir el bote hay tanto líquido. Así que haz caso a mi abuela y dale a tu fruta un poco de diversión.

Y para eso está este frutero colgante, que mantendrá a tu fruta tan entretenida como a los prisioneros de Piratas del Caribe en aquella famosa escena del precipicio. Estarán ojo avizor dominando toda la cocina, podrán tomar nota de todos los cotilleos y si las dejas al lado de la ventana te contarán lo que han hecho las vecinas durante el día.

Se balancearán suavemente mecidas por la brisa y temblarán cuando alguien golpee la mesa. Su vida será un raudal de aventura, y te harán unos zumos que pa qué. De verdad que no exagero. (Bueno, un poco sí).

Y cuando te aburras tú podrás jugar a empujar la cesta a ver si da la vuelta sin caerse. Seguro que tus niños ya lo han intentado…

Ya disponible en la tienda.