¿Os imagináis la leche en colores? ¿Leche lila, naranja y verde? Sería la leche. La leche en colores. Como después de un tripi. Pero no vamos a hablar de leche en colores, sino de jarras lecheras de colores. Además, de vaca.

El otro día os hablábamos de la vaca que era la leche, la jarra lechera de vaca con la que manteníamos un diálogo un poco subido de tono. Tal fue el éxito de la jarra que se nos agotó de manera fulminante en unos pocos días. ¡La leche!Lechera verde

Pedimos repuesto, y ya lo tenemos aquí, pero algo ha cambiado. Es como si aquella vaca de un blanco merengado y virginal se hubiera estado leyendo el catálogo Pantone, se hubiera inyectado en vena una caja de rotuladores o se hubiera recorrido todos los museos de pintores impresionistas.

Y nos viene la jarra de vaca ¡la leche! en colores. No la leche, sino la lechera. Lila, naranja y verde. Sólo falta el amarillo y ya podríamos jugar al parchís.

Es como pegarse una sobredosis de los Teletubbies, o que se te vierta una caja de Lacasitos.

Ya la tenéis en la tienda. Y lo dicho: esta vaca es la leche… en colores.