Hoy dice el periódico que ha bajado la prima de riesgo. ¡Bravo! No todos los días hay noticias tan buenas como esa. Ya estamos viendo a Rajoy llamando a Merkel y diciéndole: “Ángela: ahora tú te callas, que voy a tener el déficit que me de la gana”. Sí, señor. Así se habla, Mariano.

De hecho, nos hemos puesto tan contentos ahora que vamos todos a ser ricos, que enseguida nos ha venido a la cabeza enseñaros el poder del dinero con nuestras cuñas Sujetapuertas de eurossujetapuertas de billetes de euro.

Es que el dinero es tan poderoso que ahora también sirve para parar las puertas. Puerta que se mueve ¡zas! billete de 500 al canto. Y se queda inmóvil, la pobre.

Claro que eso de quedarse inmóvil al ver un billete de 500 le pasa a cualquiera. Sólo no te pasa si eres Emilio Botín. Los demás corremos el riesgo de quedarnos tan tiesos como la puerta. Pero para eso también tienes las cuñas de 20, 50 y 100 euros, más aptas para economías corrientes.

Otro uso de estas cuñas-billete es el siguiente: pon una de estas en tu puerta, filma las reacciones de la gente, cuelga el vídeo en YouTube, consigue mil millones de visitas y te haces rico.

No nos lo agradezcas. Somos así. Por cierto, mientras no se acaben están en la tienda.

Sólo espero que Mariano no se olvide de llamar a Ángela. No se olvidará, ¿verdad?