Cómo pasa el tiempo; parece que fue ayer cuando hablamos de utensilios de silicona para la cocina. ¡Ah… es que fue ayer! Con razón me parecía.

El caso es que entre los utensilios de cocina de silicona de los que hablamos están estos humildes, pero a la vez imprescindibles, portacucharas.

No sólo son de silicona, sino que también los hay acrílicos y de otros materiales que iremos añadiendo, y su misión es, en la batalla diaria de la cocina, similar a los portaaviones en las batallas navales.Portacuchara acrílico

Así como el portaaviones ofrece refugio al aviador que llega de haber aligerado el vientre de unos cuantos misiles, estos portacucharas proporcionan abrigo a las cucharas, cuando, después de bregarse entre rescoldos de aceite hirviendo, tras pelearse con las salpicaduras de la salsa, tras haber servido de suministro de aceite a los huevos fritos, tras haberse fajado como jabatos entre borbotones de bechamel y delicias de nata, regresan, misión cumplida, a la seguridad del mármol de la cocina, y entonces… ¡aahhhhhhrrgggghhh!… ¡gotea, y te va a manchar la encimera!

Nunca más. No si nuestros portacucharas pueden impedirlo. Posa la cuchara encima del portacucharas, y olvídate de fregar la encimera. Y el portacucharas, al lavavajillas.

Y otra batalla ganada.