Ya veis. Hoy nos hemos puesto más blanditos que la tripa de Paquirrín. No podía ser de otra forma, rodeados como estamos de cojines mullidos, esponjosos, elásticos, tiernos y suaves. Cojines y más cojines, estampados, bordados, de ganchillo o jackard, de mil colores.

Cojín de ganchilloEs que, aunque a veces nos queramos hacer los duros, la blandeza es como el nitrógeno: estamos rodeados de ella aunque no nos demos cuenta. Y al final somos más tiernos que la rebanada del medio del paquete de pan Bimbo.

Y para acomodar tanta ternura, nada mejor que echar un vistazo a nuestra colección de cojines de última hornada, muchos de ellos recién aterrizados a nuestra tienda. Como son tantos, y comentarlos todos es más complicado que explicarle Matrix a tu abuela, mejor os dejamos con una galería de fotos, que vale más que mil palabras.

Y mañana otra, que son muchas fotos.