Si al haber leido “Barras y estrellas” habéis pensado que os íbamos a hablar de la bandera americana… pues frío, frío. O puede que pensárais que íbamos a hablar de barras de bar y estrellas de cine. Pues tampoco.  ¿Tal vez de barras de labios y estrellas de mar? Hmmmm… nopi.

¿De barras de streap-tease y estrellas de neutrones? Más frío todavía. ¿De barras bravas y estrellas del árbol de Navidad? Nasti de plasti. ¿De códigos de barras y lluvias de estrellas? Menos aún. (Por cierto: ¿quién le habrá puesto a las cebras el código de barras así, a cuerpo entero?) Barra de metal para cortinas con remate

Mucho más fácil que todo eso: hoy os hablamos de barras de cortinas con remate de estrellas. Son tan bonitas que el Observatorio Astronómico de latiendawapa nos informa de buena tinta que hay una galaxia por la Osa Mayor a la derecha que está hecha sólo de estas estrellas. Toma ya.

Aunque no todo son estrellas: hay barras de cortina con remates de espirales, con hojas, con curvas, con volutas (¿qué rayos será una voluta?), pero todas tienen algo en común: están de remate. Como nosotros.

Que sepáis que estas barras metálicas son extensibles y se adaptan al tamaño que necesites. Y que para una cortina la barra es fundamental. Es como la clavícula para las personas. Si no tuviéramos clavículas, se nos caerían los hombros y tendríamos que vestir como en los 80, con hombreras. ¡Aaaarrgghh!

Pues las cortinas igual. Necesitan que las mimes, que las vistas, que las realces. Ya lo sabes: si no lo haces… acabarán con hombreras.