El color blanco es lo que consigues si fotografías un oso polar andando por un bloque de hielo en una nevada. O si te zambulles en una piscina de bolitas de porexpán. O si te topas con un Unicornio, que son blancos de toda la vida. También era blanco el caballo blanco de Santiago y hasta las cebras son blancas con rayas negras, que no al revés.

El blanco es el color de la pureza, por eso las novias se casan de blanco, como el Papa (no es que el Papa se case, sino que también va de blanco). La paloma de la paz es blanca,  blanco era el lienzo en el que Leonardo pintó La Gioconda y blanco es el arroz con leche. También llaman blanco al vino amarillo y hay un mar llamado Blanco a pesar de que es azul.Alfombra blanca

O sea, que el blanco está en todas partes. Por eso las alfombras de bambú tenían que incorporar, más tarde o más temprano, el único color que les faltaba: el blanco. Esta nueva serie, que estará próximamente en nuestro departamento de alfombras de bambú, comparte con todas sus hermanas de gama las muchísimas virtudes de este tipo de alfombras: son ligeras, flexibles, resistentes, fáciles de limpiar…

Y además,  son blancas.

Son perfectas para decorar el vestuario si eres un jugador del Real Madrid, pero también sirven para más cosas: para ambientes minimalistas, para hacer Zen, para poner debajo de una mesa o lámpara negras, o simplemente para colocarlas en en suelo y contemplarlas en un rapto de éxtasis níveo.

Vienen en medidas variadas. Cuando estén disponibles, dentro de pocos días, os incluiremos un enlace para que podáis ver los precios y medidas.

Actualización: ¡ya han llegado! Las podéis consultar en la tienda, en donde podréis comprobar las medidas disponibles.Alfombra blanca de bambú