¿En dónde pones los pasteles? Pues en el estómago, claro, vaya pregunta. Nos disculparéis la tontería. Pero… ¿y antes? (porque después ya no merece la pena seguirles la pista, creedme).Bandeja para cupcakes

Pero el antes es fundamental. Si no hubiera “antes” los anuncios de teletienda no podrían poner a sus protagonistas gordos, sudorosos y en blanco y negro, para compararlos con los esbeltos y sonrientes sujetos a todo color del “después”.

Sin el “antes”, Michael Jacson siempre habría sido blanco, la Duquesa de Alba nunca habría sido joven y el resto de los mortales nunca habríamos vivido sin crisis.

Con los pasteles, cupcakes y magdalenas funciona igual. Te pasas el trabajo en la cocina (o te has ido a tu pastelería favorita, que tanto da). Pero, antes de comerlos, llega el momento de llevarlos a la mesa y necesitas presentarlos como Dios manda.

Soporte para pastelesPuedes ponerlos en una bandeja de cartón, pero eso es como ir a una boda con camiseta y chanclas. Puedes colocarlos en la fuente de porcelana de la bisabuela, pero si se rompe tu madre te desheredará y acabarás debajo de un puente. Puedes ponerlos en los platos de diario, pero tus amigas te dirán con retintín “hija, así me gusta, que hay confianza, no hace falta que saques la vajilla”.

Así que no tienes otra opción que comprarte una de estas bandejas porta pasteles de latiendawapa. Para presentar tus cupcakes, magdalenas y pasteles como se merecen (y si no se lo merecen, tanto mejor). Aquí tus creaciones de repostería estarán más a gusto que Belén Esteban en quirófano del cirujano plástico y se verán más favorecidas que la princesa Leticia en los reportajes del ¡Hola!

Y, ahora sí, ya pueden ir al estómago.Bandeja repostería ¡Que aproveche!