¿Confías en tu Caja de Ahorros? Ah, que ya no existe. Que unos señores muy serios con corbata salían hace unos años en los periódicos diciendo que la Caja de Ahorros tenía una salud de hierro y un gran futuro y bla bla, y luego más tarde esos mismos señores dijeron que tenían que fusionarse con no sé quién porque lo exigía el mercado y luego esos mismos señores se fueron a las Bahamas a torrarse al sol mientras otros señores también muy serios y también con corbata decían que la Caja necesitaba sopotecientos mil millones de euros porque los otros señores muy serios de las Bahamas habían hecho algo que tu abuela no entendería ni aunque se lo explicaras cien veces y luego un día vas a a tu sucursal a actualizar tu libreta pero la sucursal está cerrada y el señor muy serio con corbata no aparece por ningún lado, porque está en las Bahamas, y el otro señor muy serio tampoco está porque le da la risa.Caja fuerte de acero

Uff… vamos a tomar aliento, que para un solo párrafo es mucha tela. En fin, que sin meternos en más líos, lo que queremos decir es que hoy necesitamos una caja de ahorros en la que confiar y en la que no se hayan hecho experimentos sin gaseosa.

Una caja fuerte, sencilla, robusta, fácil de manejar. Que se abra y se cierre con facilidad y a cualquier hora. En la que puedas meter y sacar tus cositas, tus dineros, tus papeles y la sortija de pedida. Que sea fácil de entender sin tener que hacer un cursillo acelerado de terminología financiera. Que no se rompa si se cae al suelo y que no esté en manos de señores muy serios con corbata.

Estas sencillas cajas fuertes metálicas, con llave y compartimento intermedio, vienen en dos tamaños. Tiene el nivel de sofisticación tecnológica del troncomóvil de Pedro Picapiedra, pero funcionan. Y punto.Caja de caudales de acero