—Hija, de verdad, no sé cómo eres tan antigua.
—No, si yo…
—Ni yo, ni tú, ni niño muerto. Que hay que estar al día, mujer. Que hay cosas que están más obsoletas que las cintas de cassette o el tono de llamada de Nokia.
—Sí, ya, pero es que…Rodillo de amasar lila
—¡Que nada! Que te lo digo por experiencia. Que la madera ya no se lleva, que se estropea y coge más gérmenes que las manos del niño después de jugar con el gato de la calle.
—Sí claro, pero…
—Ni pero ni nada. Que la silicona es más limpia y más higiénica. Y que hasta él te lo agradecerá, que es más suavita, resbala mejor y hasta huele bien.
—Bueno, pues…
—Ni bueno ni nada. A partir de ahora, haces como yo. Cuando tu marido llegue tarde, coges el rodillo de amasar, pero el de silicona, que el de madera está obsoleto. ¿De acuerdo?
—Yo… esto… sí…
—Ni sí ni nada. He dicho.

Rodillos de amasar de aceroYa lo veis. Las mujeres de armas tomar utilizan rodillos de amasar de silicona. Porque son más higiénicos, más suaves, más coloridos y se lavan en lavavajillas. Y ya veis que es mejor no contradecirlas, especialmente cuando tienen un rodillo en la mano.

Lo mejor es que los podéis utilizar, además, para cocinar y hacer unas masas fantásticas; ya veis que son multiusos.

En el departamento de utensilios de cocina de la tienda los tenéis, junto con más cosas chulas.Rodillo de amasar