Nuestro exigente banco de pruebas (es decir, el duro suelo) acoge hoy a nuestra alfombra más plumífera: la alfombra de plumas.

No, no se llama así porque finalmente el Gato Alfombra plumasSilvestre haya conseguido capturar a Piolín y se haya hecho una alfombra con sus plumas; garantizamos que ningún animal ha sido herido en la confección de esta alfombra. Ni siquiera nuestro lagarto de atrezzo.

Está fabricada enteramente con mucha imaginación y un exhuberante hilo de algodón y poliéster trenzado sobre una trama gruesa pero flexible a la vez. Esta es una alfombra con pluma, con brillos, con fiesta incorporada, que se fabrica en colores vivos y brillantes, hasta atrevidos.

¿Cómo te explicaríamos? No es el tipo de alfombra que te esperarías ver en el vestíbulo del Notario cuando vas a firmar tu sentencia de mueeeesto… la hipoteca. Tampoco sería la alfombra de Mourinho; para disfrutarla hay que estar de buen humor.

Alfombra de plumas doradaPara que nos entiendas, si la tuvieran los Siete Enanitos no estaría en la cama de Gruñón, sino en la de Feliz. Si fuera música no sería un Adagio Largo Moderato, sino un Allegro Molto Vivace Prestissimo. Si fuera pintura sería naïf y si fuera animal sería un pájaro multicolor.

De ahí las plumas.

Hoy os traemos fotos de la alfombra de color dorado, pero hay más; podéis consultar la gama de medidas, colores y todos los detalles pulsando en estas letras subrayadas. Hay tamaños pequeños para los lados de la cama y también las hay grandes para habitación.

Aunque Feliz usa la pequeña para la habitación.Alfombra dorada