¡Ah, qué tiempos aquellos en los que lo único que hacían los relojes era dar la hora! Es como recordar la época en la que lo único que hacían los teléfonos móviles era llamar por teléfono, o aquella otra en la que la Selección no ganaba campeonatos del Mundo.

Para encontrar un reloj que hiciera algo más había que ver las pelis de ciencia ficción, cuando se veía al protagonista hablándole al reloj… y mira por dónde, ahora ya hay relojes que hacen eso y mucho más.

Como nuestro protagonista de hoy, por ejemplo: el reloj con botellas de cerveza. (En la etiqueta pone lemonade, pero no hagáis caso; es para disimular.) Sirve para dar la hora y recordarte la hora de la cerveza.

No aconsejamos llevarlo en la muñeca, porque mide 40 cms. y sería muy incómodo, especialmente para conducir. Tampoco aconsejamos hablar con él, a no ser que te hayas bebido todas las botellas, en cuyo caso da igual lo que hagas: al día siguiente no te acordarás de nada.Reloj de cocina de botellas

Pero tampoco aconsejamos beberte las botellas, porque aunque tienen líquido de verdad no garantizamos que proceda de las bodegas de ninguna abadía belga, precisamente.

Pero si te gusta la cerveza, puedes estar pendiente del paso de la aguja por cada botella y celebrarlo con una visita a la nevera con una cervecita de verdad. Bueno; no te recomendamos que hagas eso a cada hora, a no ser que quieras acabar abrazado a la tabla de planchar, jurándole amor eterno…

En la tienda lo podéis ver, mientras no se agote, con todos los detalles. ¡Ah! los sacachapas son de verdad, de metal.

Reloj botellas