Sí, amigos. El Departamento de Investigaciones Antropológicas de latiendawapa ha descubierto que el biombo es una pieza clave en la evolución de la especie humana. Veréis:

Hubo un tiempo tan, tan remoto, que Mercedes Milá no había nacido, el hombre vivía en cavernas y la tecnología era tan obsoleta que aun usaban teléfonos Nokia.

Biombo de maderaLa decoración de paredes la llevaban bien, pintando bisontes y eso, pero tenían un problema: como no se habían inventado los albañiles no tenían manera de hacer tabiques y dividir ambientes.

Hasta que un día alguien juntó unos maderos con unas pieles de mamut y formó un rudimentario armazón con forma de biombo.

Fue un salto evolutivo extraordinario, porque significó que por primera vez las mujeres pudieron cambiarse de ropa de forma sexy detrás del biombo. (Este sistema fue perfeccionado por el cine en el siglo XX).

Desde entonces los biombos han cambiado mucho. Es que la vida evoluciona: la prueba es comparar el primer Gran Hermano con el último.

Biombo de cuatro hojasLos biombos se han perfeccionado tanto que ahora son tan fantásticos y espectaculares como este que os presentamos hoy: un increíble biombo de madera de cuatro hojas.

Las bisagras son de doble dirección, de manera que puedes doblar las hojas en un sentido o en el otro, permitiéndote desplegarlo de mil maneras: o bien haciendo una W, o bien un círculo, o cualquier otra figura.

Es de estilo envejecido y nos trae una preciosa decoración de láminas de mariposas, por un lado, y pájaros, por el otro. Es como si tuviera un lado masculino y otro femenino, como Falete.

Sea como sea, este biombo es la solución perfecta para decorar, dividir ambientes y crear un espacio de interiorismo realmente im-presionante, por decirlo en dos palabras.

Aquí lo podéis ver con más detalle, mientras no se agote, junto con otros biombos muy chulos.