Os presentamos el reloj Torre Eiffel. O la Torre Eiffel con reloj, como prefiráis. Es una gran figura decorativa de 64 cm de alto, réplica metálica de la torre. Y tiene un reloj que da la hora de París.

Realmente no tiene mucho mérito, porque la hora de París es la misma que la nuestra. Además, también podrías ponerle si quieres la hora de Tegucigalpa, que la daría igual, porque el reloj es un mandado.

Como si le quitas la pila y lo paras, pero fíjate que incluso en ese caso daría la hora exacta dos veces al día.

Y además, si somos sinceros, ¿para qué queremos saber la hora hoy en día? Si ya estamos viéndola cada ocho segundos en la pantalla del móvil. O en el reloj inteligente que llevamos en la muñeca, que posiblemente es más inteligente que nosotros mismos, y con toda certeza, que tu cuñado.Reloj con forma de Torre Eiffel

No, amigos, no. No querréis esta torre porque dé la hora de París. Tampoco porque dé la hora de Tegucigalpa. Ni siquiera porque dé la hora, así, en absoluto.

La querréis porque es un encanto. Porque es más adorable que el perrito de Scottex, más bonita que las vacaciones de Semana Santa y más decorativa que el Defensor del Pueblo.

Además, a la vuelta de Semana Santa, cuando las visitas os pregunten por él, podréis decir despreocupadamente “¡ah! el reloj… nos lo trajimos del viajecito a París”. Qué saben ellos que realmente estuvisteis en Villa Arriba del Páramo.

Mientras no se agote lo tenéis en la tienda. Y sin necesidad de ir a París.Torre Eiffel con reloj