Este es un paragüero con doble compartimento, o para que nos entendáis, un paragüero con Mini Yo.

Como todas las grandes ideas, es muy sencilla: consiste en un paragüero como los de toda la vida al cual se le ha aplicado un anexo. O sea, que es como si te compras un piso y de propina te regalan el ático con vistas. O como si te compras un Gran Danés y en el lote incluyen también un Chihuahua.

Existe por varios motivos: el principal es ser capaz de guardar en perfecta armonía paraguas grandes y paraguas plegables, para que dejen de pelearse como si estuvieran en un debate electoral.

Paragüero con compartimento paraguas plegables

Pero por encima de todo existen para demostrar que no todo estaba inventado. Que a alguien se le tenía que ocurrir. Que alguien tenía que salvar a los paraguas pequeños, que en el fondo de los paragüeros vivían una vida más peligrosa que la de un portero ante Messi, Suárez y Neymar.

No hay duda de que el que inventó este paragüero se merece una estatua, justo al lado de quien se le ocurrió mezclar el chocolate con las almendras: si lo hubiera juntado con las lentejas, a ver qué desastre de turrón íbamos a comer en Navidad.

Paragüero de colores

Ahora, ya que han inventado semejante genialidad, sólo nos queda esperar a que inventen unas cuantas cosas más para que el mundo sea perfecto:

  • La tostadora que saque las tostadas ya untadas de mantequilla.
  • El quiosco que venda el periódico de mañana.
  • Las gafas de leer entre líneas.
  • El whatsapp sin chorradas.

Todo esto tardará un poco (sobre todo el último punto) pero mientras tanto este paragüero ya es una realidad, junto con otros modelos de los que también os dejamos fotos. Mientras no se agoten los podéis ver en latiendawapa, pinchando justo aquí.

Paragüero símil piel