Nuestros percheros multibrazos de suelo y pared nos hacen darnos cuenta de que en este mundo estamos rodeados de todo tipo de criaturas con muchos brazos.

Por ejemplo, los hindúes tienen a sus diosas de ocho brazos, que son especialmente útiles para formar un cuarteto de cuerda y ahorrarse tres sueldos.

También tenemos a los moluscos cefalópodos multibrazos, que son especialmente útiles para trocearlos y ponerlos en un plato de madera con aceite de oliva y pimentón, o en su tinta, con arroz.Perchero de ocho brazos madera natural

Están determinados concejales de urbanismo que han desarrollado brazos especialmente útiles para dar palmaditas en la espalda, firmar recalificaciones y coger sobres, todo al mismo tiempo.

También están los equinodermos o estrellas de mar, que son especialmente útiles… para nada, aunque eso sí, tienen la ventaja de que si les cortas un apéndice les crece otro, lo cual le encantaría al perro de San Roque, el pobre, que no tiene rabo.

Hasta los fórmula 1 tienen suspensión multibrazo (excepto el de Alonso, que más parece que está en suspensión todo él, así, a secas).Percheros de pie de madera varios colores

La paciencia de los percheros

El caso es que ninguna de estas criaturas multibrazos tendría la paciencia de nuestros percheros o colgadores de pie y pared para estarse horas, días y años inmóvil sujetando nuestros abrigos, bufandas y sombreros, y a la vez, decorando nuestras entradas y vestíbulos.

A ver: imagínate a un calamar colgado del recibidor a modo de perchero, con sus tentáculos intentando sujetar la mochila de la niña, la bufanda del abuelo y el anorak del chaval. Como que no.

O intenta poner un concejal en el vestíbulo como colgador. Más que nada, es que no decora en absoluto y además hay que darle de comer de vez en cuando.

Así que no te compliques: lo mejor en lo que respecta a bichos multibrazos es un buen perchero de latiendawapa, que te pondrá la entrada de tu casa más bonita que un domingo soleado por la mañana y que te permitirá tener en orden toda la parafernalia de abrigos, bolsos y bufandas de toda la familia.

Tienes en la tienda colgadores y percheros de pie y de pared, de madera y de metal, pero todos muy chulos.

Y los puedes ver aquí.

Y así ya puedes hacer con los moluscos lo que se merecen: comértelos.