Si piensas que las lámparas de mesa y de suelo se han inventado para iluminar las casas, craso error. Aunque no sepamos qué significa craso, pero lo cierto es que las lámparas se han creado para iluminar la decoración.

Porque las lámparas de casa, tanto de suelo como de mesa o mesilla son un recurso decorativo de primer orden que, si las elegimos sabiamente, puede mejorar nuestra decoración un 37,58%.

Bueno, igual no es exactamente ese porcentaje, pero sí que es importante que sepamos utilizar la iluminación para crear ambientes cálidos y acogedores.

Lámpara de metal para ambientar

Una buena iluminación debería ser como Sergio Busquets, que siempre que entra en juego es para mejorar lo que le llega. Es decir, que una lámpara debería actuar sobre la decoración mejorando lo presente.

Porque realmente, cuando buscamos una lámpara de mesa, lo de menos es iluminar, del mismo modo que cuando buscamos un reloj de pared lo de menos es saber la hora y cuando ponemos un espejo decorativo lo de menos es vernos, que ya sabemos lo guapos que somos.

Crear ambientes, el cometido de las lámparas

Así pues, crear rincones y ambientes acogedores es el principal cometido de las lámparas de mesa y suelo.

Por ejemplo, para iluminar un salón puedes encender la bombilla principal del techo y ya está… o puedes dedicarte a crear ambientes y rincones con luces bien estudiadas, cruzadas y complementarias.

Es como lo de ¿cueces o enriqueces? pero en versión luz. O sea: ¿iluminas o ambientas? ¿Iluminas o decoras?

Es decir: que la iluminación del techo tiene una función principalmente utilitaria mientras que la iluminación de mesa y suelo tiene una función principalmente decorativa y ambiental.

Multiplica los puntos de luz

Las lámparas de mesa, mesilla o suelo combinadas en distintos lugares de una estancia nos pueden permitir jugar con las intensidades, tonos y emplazamientos hasta que consigamos el efecto deseado.

Si tuviéramos que definirlo con un axioma sería: nunca ilumines con un punto de luz lo que puedas iluminar con varios.

Lámpara de mesa

Porque combinando varios ángulos, luces e intensidades puedes repartir las graduaciones de luces y de sombras dentro de la estancia, por no hablar de las diferentes combinaciones que puedes conseguir por ejemplo apagando selectivamente uno o más puntos de luz en función del ambiente que quieras conseguir.

Por ejemplo, todos los puntos de luz encendidos para una cena de amigos, y un par de lámparas solamente para una velada íntima o para ver una peli de miedo.

Lámpara de mesa

Además, hoy en día con las bombillas Led que consumen menos que el coche de Papá Noel no tendrás remordimiento en llenar tu casa de lámparas y puntos de luz.

Puedes crear un punto de luz principal con una lámpara de suelo que se complemente con una lámpara de mesa en un rincón más alejado y con algunos puntos de luz tenue aquí y allá que refuercen o atemperen la intensidad.

Encuentra tu tipo de lámpara

Hay tantos tipos de lámparas de mesa y de mesilla que no existe decoración que no encuentre su modelo.

Lámparas de metal, de tela, de madera, de resina, de cristal… No importa si tu decoración es estilo industrial, clásico, moderno o de estilo, a secas, que encontrar una buena lámpara nunca es problema.

Lo habitual es encontrar modelos de lámparas con el cuerpo de metal y la pantalla o tulipa de tela, y existen en tantos diseños y calidades que es difícil que no encuentres algo que vaya con tu estilo.

Pero si quieres lámparas de mesa o mesilla menos convencionales o que puedan ofrecer alternativas de decoración menos trilladas, puedes probar con lámparas de inspiración étnica, tanto de metal como por ejemplo de cristal.

O lámparas con formas variadas y llenas de fantasía, como por ejemplo esta lámpara cactus, que es el cactus más luminoso que vas a ver.

Lámpara de resina con forma de cactus

Y no solo lámparas de bombilla

Cuando hablamos de lámparas no debemos pensar solamente en las lámparas eléctricas o de bombilla, porque las lámparas también pueden ser de llama, es decir, de vela.

Tampoco es que sea un invento revolucionario, porque la Humanidad se ha estado iluminando con lámparas de velas desde antes que se inventaran la rueda y Jordi Hurtado.

Pero iluminar con lámparas portavelas como las lámparas con candeleros para velas de té es un recurso tan clásico y analógico como oportuno, aunque nos pase desapercibido y nunca lo tengamos en cuenta.

Pero el caso es que nos puede ayudar a crear ambientes todavía más íntimos y acogedores.

En suma, que las lámparas de casa, tanto en sus versiones de mesa o mesilla como de suelo son un elemento que deberíamos tener muy presentes si queremos tener una decoración cálida y equilibrada.