Sabéis que en este blog nos encantan las alfombras sintéticas –de vinilo o plástico reciclado, por ejemplo–  a las que hemos dedicado varios posts para explicároslas en profundidad.

Los que ya las conozcáis sabéis que son alfombras para toda la vida, destinadas a formar pareja con tu decoración hasta que la muerte las separe (y no queremos que se muera nadie, ¿eh?).

Aun así, si es la primera vez que estás pensando en usar las alfombras de vinilo o plástico reciclado, o si no sabes todavía de qué van o lo que pueden hacer por tu decoración, te vamos a contar en este post las

15 preocupaciones que te quitan las alfombras vinílicas

Alfombra interior y exterior sintética

Y por favor, intentar esto en casa.

1.

No tendrás que poner  mil excusas a la familia para no acoger la cena de Navidad por miedo a que te destrocen las alfombras nuevas, porque ni una familia al completo podría estropear las alfombras vinílicas. Ni aunque los niños fueran como fieras del Serengeti.

No tendrás que aguantar a tu pareja quejándose de que el gato ha estropeado la alfombra, porque para estropear una alfombra de vinilo no haría falta un gato, sino una manada entera de leones del Serengueti.

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3.

No te pasará un escalofrío por la espalda cuando veas que el perro, que acaba de entrar de la lluvia, se restriega contra la alfombra como un hipopótamo del Serengeti en un charco de barro, porque con un paño húmedo ya la vuelves a tener como nueva.

No tendrás que preocuparte de si la pones en la terraza, el porche o el jardín (nota: para esto tienes que tener terraza, porche o jardín), porque las alfombras sintéticas valen para exterior tanto como para interior y disfrutan tanto al aire libre como un búfalo del Serengeti.

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5.

Tampoco tendrás que obligar a nadie a descalzarse, porque ya vengan con el calzado manchado de barro del Serengeti o traigan tacones de aguja, no hay calzado o suciedad que las puedan deteriorar.

Si tienes un lugar con un gran paso de gente, como en oficinas, tiendas, restaurantes o despachos, no te preocupes  más: si el paso de gente que soportan es inferior a la migración anual de los ñus del Serengeti, te durarán tanto que serán la envidia del conejito de Duracell.

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7.

No te tendrás que preocupar de cómo encajarlas en tu decoración, porque sea cual sea tu estilo, las alfombras sintéticas vienen en todo tipo de medidas, colores y texturas, con mas biodiversidad que el Serengeti.

No tendrás que lidiar con ecosistemas de diversa índole, incluidos invertebrados con patas que hacen acampada libre en las alfombras, porque las alfombras vinílicas son lisas, no acumulan polvo y por tanto no hay ecosistema que prospere (para ecosistema, lo has adivinado, el Serengeti).

8.

9.

No tendrás que tener una hucha para ir ahorrando para la tintorería de las alfombras porque las limpias en casa con toda facilidad (técnicamente se dice en un plis-plás). Es que las tintorerías y las alfombras de vinilo son como las líneas paralelas: nunca se llegan a encontrar.

No tendrás que ponerte de los nervios cuando venga tu anciana tía por si tropieza o resbala con las alfombras, porque las alfombras vinílicas son muy finas y la mayoría son antideslizantes, de modo que no hay tropezones ni resbalones.

10.

11.

No tendrás que preocuparte más de las alergias producidas por alfombras, porque las alfombras sintéticas son el mejor aliado de las personas con alergias, por que no hay ácaro que funde una colonia en ellas.

No tendrás que preocuparte de si a tu pareja se le derrama el café en la alfombra, o si el niño se cae aterrizando con el helado sobre ella, o si a la niña se le ha caido un bombón encima y luego lo ha pisado. Porque cualquiera de esas manchas sale fácilmente con paño húmedo, fregona, o incluso estropajo si hace falta.

12.

13.

No tendrás que preocuparte de qué cepillo del el aspirador tienes que usar para las alfombras de vinilo, porque vale cualquiera. Hasta hasta les podrías pasar una segadora de césped y ni se darían cuenta (esto no lo intentéis en casa).

No tendrás que aguantar a tu cuñado hablándote de las fabulosas alfombras que se compró, porque él sabe que le costaron cuatro veces más y le van a durar cuatro veces menos.

14.

15.

No tendrás que aguantar a tu sobrinito llorando porque se le han atascado las ruedas del coche teledirigido que le ha traído Papá Noel en el pelo de la alfombra, porque las alfombras sintéticas no tienen pelo.

Hay más razones, pero no nos cabían, al menos por hoy. Además de esto, habéis de saber también que las alfombras sintéticas, tanto vinílicas como plásticas, cada vez tienen más riqueza de diseños, colores y formatos.

Nuevos modelos con trenzados cálidos y acogedores. Con remates con cenefa o borde sin tela, termosellado. O con termosellado bicolor, por si prefieres darle más vida.  El caso es que son una alternativa cada vez más sólida y versátil para vestir nuestros suelos.