Las alfombras son para el verano: alfombras de exterior, terraza y jardín

Las alfombras de exterior para terraza y jardín son uno de los protagonistas involuntarios de una de las migraciones más prolíficas de la naturaleza.

Porque cuando llega el buen tiempo y el verano, al mismo tiempo que vuelven las oscuras golondrinas y los oscuros góticos ponen rumbo a lejanas tierras del norte, la especie humana en general huye desesperadamente desde los interiores de las casas hacia el aire libre, la luz y el calor, en el exterior, los jardines y las terrazas.

Y es justo que en esa migración nos llevemos puesto todo lo necesario para replicar nuestro acogedor mundo de interiorismo trasladado al exterior. Y como todo comienza por el suelo que pisamos, ahí es donde entran en juego las alfombras de exterior, terraza y jardín.

Alfombra vinílica de polipropileno

Hay que aclarar que para disfrutar de una terraza o jardín el primer requisito es tener terraza o jardín. Sin esto, y lo sentimos mucho, no hay alfombra de exterior que valga.

Una vez salvado ese requisito, nos daremos cuenta que una alfombra de exterior supone la prolongación de nuestra decoración de puertas afuera, haciendo la transición dentro-fuera más acogedora (esto ya lo dijo Coco en Barrio Sésamo el día que explicó la diferencia entre dentro y fuera, pero os lo explicamos por si os lo perdisteis).

Alfombras In & Out, alfombras de exterior con doble vida

A la hora de pensar en una alfombra de exterior, lo primero es clasificarlas para tener claro qué alfombra necesitamos, cuál es útil y cuál no es recomendable.

Para clasificar los tipos de alfombras, y haciendo una rápida excursión taxonómica,  diremos que las cosas en general se dividen entre seres vivos e inanimados.

Alfombra in-out para jardín

Los seres vivos se dividen en peatones, marsupiales y otros varios que no mencionamos por no alargar la lista.

A su vez los seres inanimados se dividen, entre otros, en batidoras, trasatlánticos y alfombras, que es a donde queríamos llegar (ya veis lo importante que es clasificar las cosas).

Y las alfombras se dividen de muchas maneras, pero para la terraza o el jardín necesitaremos una alfombra de exterior, que tenga propiedades In & Out, que es una manera fina de decir interior y exterior.

Una alfombra de exterior, terraza o jardín es básicamente una alfombra normal pero con doble vida. No penséis mal; no es que le guste frecuentar por las noches garitos poco recomendables, sino todo lo contrario: le gusta tanto estar dentro de casa como fuera, según la necesidad.

Alfombra de vinilo para exterior

Alfombras de terraza y jardín: los requisitos

En este otro post os hablamos de algunos tipos de alfombras de exterior y sus requisitos, pero ahora queremos centrar un poco el tema en cuáles son las más recomendables o acogedoras.

Para que una alfombra sea apta para exterior debe cumplir unas condiciones más exigentes que una alfombra puramente de interior. Básicamente, debe soportar la intemperie, con el agua y los rayos del sol como principales elementos dañinos.

Si hablamos de alfombras impermeables hemos de descartar todas aquellas que sean delicadas con el agua, como las de lana, poliéster, yute y algodón.

Otra cosa es que tengamos una alfombra que nos guste mucho y un día despejado la saquemos un rato al exterior, pero eso no define a una alfombra de exterior. Por tanto la exigencia número 1 es: ha de ser impermeable y poder lavarse con agua.

Alfombra polipropileno exterior

El segundo requisito es resistir los rayos del sol, y para eso tampoco sirve cualquier alfombra. La mayoría de los tejidos del textil de hogar están pensados para interiores, y la prueba es que siempre corremos las persianas cuando en verano nos da el sol directo encima de los sofás, muebles y demás.

Por eso al elegir una alfombra de exterior debemos comprobar que el fabricante indica expresamente la resistencia a los rayos UVA, bien en las características técnicas, bien mediante mención expresa en el nombre o mediante alguna coletilla como alfombras «in & out» o similar.

Esa indicación nos asegura que nuestra alfombra podrá resistir a la intemperie sin decolorarse en dos telediarios y sin estropearse ni pudirse a las primeras de cambio. En caso de duda tu tienda online o física te explicará qué modelos de alfombras son aptos para exterior y cuales deben quedarse en casa.

Alfombras de terraza y jardín

Alfombra de jardín: hazla acogedora

A la hora de decidir qué tipo de alfombra de exterior, terraza o jardín elegiremos, la nómina de aspirantes no es muy larga, por los requisitos que antes mencionamos.

Hay alfombras como las de bambú que pueden aguantar un cierto tiempo en exterior, si no se mojan mucho y si aceptamos de antemano que pueden perder color. No obstante, son una alternativa práctica si no nos importa renovarla cada temporada, ya que al fin y al cabo son muy baratas.

Las de plástico reciclado cumplen los requisitos de exterior. Son ligeras y un punto rústicas, aunque algo endebles y con poco cuerpo. Son una buena opción, aunque más como alternativa informal y campestre que para alfombrar de verdad.

Alfombra vinílica de polipropileno

Alfombras vinílicas, las reinas del exterior (y del interior también)

Aunque cuando se trata de alfombrar en exteriores hay pocas dudas hoy en día de que las alfombras vinílicas, en sus diferentes tipos, son las reinas indiscutibles.

Cumplen todas las exigencias de una alfombra de jardín o exterior: son impermeables, se pueden mojar, resisten los rayos del sol, y sobre todo, se limpian con agua. ¿Qué más queremos? ¡Ah, sí! que sean chulas.

Pues deseo concedido. ¿Cómo? Veamos los principales tipos de alfombras vinílicas de exterior.

Los tres tipos de alfombras vinílicas para jardín y exterior

En primer lugar las alfombras de vinilo trenzado con base de goma termosellada. Es una estupenda opción para exterior, con un cuerpo muy fino de 3 mm de grosor, con muchas texturas y colores disponibles. Además, también se pueden confeccionar a la medida exacta si no encuentras la que necesitas.

Al ser de una pieza y completamente impermeables y estancas, es la alfombra todoterreno más indicada para el trato duro y la limpieza fácil, hasta empleando la manguera del jardín si quieres.

Alfombra de vinilo para piscinas

En segundo lugar tenemos las alfombras de hilo de polipropileno. Son alfombras cuya materia prima es la misma que las alfombras vinílicas, pero se trenzan con un hilo muy fino que permite crear trenzados y texturas iguales a las alfombras convencionales de hilo de algodón, lana o poliéster.

Solo que son mucho más resistentes, impermeables y aptas para exterior. Por eso son muy indicadas como alfombras para todo uso, porque resultan tan acogedoras dentro de casa como fuera, y su inmensa variedad de colores, diseños y texturas nos da mucho más juego a la hora de elegir la alfombra que necesitamos.

Alfombra in-out para jardín

También tenemos las alfombras vinílicas de superficie lisa que habitualmente se utilizan para cocina o pasillos, generalmente con estampados estilo hidráulico o similar.

Son alfombras muy finas (1 ó 2 mm) y lisas, que suponen un buen compromiso para exterior, aunque son más ligeras y con menos cuerpo que las alfombras vinílicas «normales» o las de polipropileno.

Alfombras vinílicas fregables

Si te gusta el diseño sencillo, estilo nórdico o con pocos estampados, las alfombras vinílicas lisas, con un solo color o con cenefa a juego son la opción más práctica desde todos los puntos de vista, incluida la limpieza.

Si quieres algo más de fantasía y que alfombrar tu terraza o jardín se parezca más a alfombrar tu casa, entonces las de polipropileno con estampados y texturas son la opción correcta.

En cualquier caso, elijas la que elijas, hoy en día ya no hay excusa para no alegrarnos el buen tiempo con alfombras para exterior, terraza o jardín.